Periodistas venezolanos reclaman al Estado una comunicación libre y plural

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Cuando un gobierno como el venezolano se acostumbra por tanto tiempo a ignorar las voces de los ciudadanos, de atender las alarmas de la sociedad que reclama derechos fundamentales como la libertad de expresión y la democracia,  es necesario unir esfuerzos, alzar la voz y  gritar para que escuchen más allá de las fronteras y buscar la manera de obtener una respuesta favorable.

En ocasión de celebrarse el Día del Periodista en Venezuela, la “Alianza por la Libertad de Expresión”, agrupación integrada por de diversas ONG de la que forma parte “Expresión Libre”, realizó un evento donde expuso la situación de las libertades que tienen tanto los periodistas para informar como la sociedad para mantenerse al tanto de lo que ocurre, dentro y fuera de nuestro país.

En ese encuentro se presentó una petición al Gobierno Nacional para que ofreciera: “Garantías para el periodismo libre e independiente, cese de hostigamientos, agresiones y censuras por parte de funcionarios, cuerpos de seguridad y directivas de medios” de comunicación social. Esta petición fue firmada por los asistentes y se espera obtener una respuesta positiva.

Otras de las exigencias al Estado fueron desarrollar una política de protección para el trabajo de los comunicadores, con amplias facilidades para acceder a la información pública, el respeto de las normas profesionales y que la difusión de sus trabajos no tengan consecuencias ulteriores.

“La reivindicación de un genuino carácter público para los medios administrados por el Estado, es decir, que se constituyan como un servicio universal no-gubernamental y regido por una autoridad independiente, al servicio de todos los sectores de la sociedad y no solo de los intereses gubernamentales”, fue otra de las demandas.

Atender a la brevedad del caso, las solicitudes de papel hechas por los diferentes periódicos de circulación nacional y regional, al Complejo Editorial Maneiro y que se restituyan otros mecanismos que permitan otras alternativas para adquirir el papel y otras materias primas.

También que “se restituyan otras modalidades de acceso a los insumos para el desarrollo de los medios de comunicación, ya que ello constituye un mecanismo de censura indirecta que castiga a líneas editoriales críticas procurando el cese de estos medios o su venta a grupos afines a las élites gubernamentales”.

Esta solicitud se hace luego de que la Alianza presentara en detalles agresiones,  detenciones y robos de cámaras fotográficas por grabar acciones represivas de los cuerpos de seguridad,  con las cuales convirtieron al año 2014 en el año con la mayor cantidad de denuncias de violaciones a la libertad de expresión en las últimas dos décadas. Un total de 579 violaciones denunciadas, que corresponden a 350 casos, ocurridos principalmente durante la cobertura periodística de las manifestaciones”.

“Son los funcionarios públicos quienes, muchas veces, descalifican, insultan y acosan de forma arbitraria a medios y periodistas con líneas editoriales independientes o críticas. Los programas de medios estatales son monopolizados por el sector gubernamental en aras de una ‘hegemonía comunicacional’ que excluye y criminaliza a la disidencia. Se abusa ilegítimamente de las transmisiones obligatorias de radio y tv (cadenas). En 2014, el Presidente de la República realizó 176 cadenas, con una duración total 185,25 horas”.

La violencia del Estado también se observa en la recurrente criminalización de las ideas, informaciones y opiniones adelantando sanciones mediante “medidas cautelares” que desnaturalizan la posibilidad de la defensa. Entre 2013 y 2015 se realizaron 20 procesos judiciales, en los más recientes se aplicaron penas anticipadas de prohibición de salida del país, en un primer caso contra periodistas y directores del diario Tal Cual y en un segundo caso contra 22 directivos del sitio web La Patilla, El Nacional y de nuevo de Tal Cual.

 

Dalia Gutiérrez

Miembro de Expresión Libre