El modelo goebbeliano ya no le funciona al chavismo

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En Venezuela los  principios de Goebbels están agotados y no le funcionan al aparato propagandístico del  gobierno en su cometido de hacer ver a la población una “revolución  bonita”.  Imposible ocultar tanto desmadre en lo económico y lo social, las redes lo muestran todo y minuto a minuto. Sin embargo no cesan en usarlos a cada instante. Afortunadamente los medios oficiales  tienen muy baja audiencia por la precariedad de los mensajes.

A excepción de Corea del Norte y Cuba, creo que no existe otro estado  en el mundo que tenga acumulado bajo sus faldas  una gigantesca red comunicacional como Venezuela.  El expresidente Chávez  sabía que la prensa era vital para alcanzar el poder, de allí su peregrinar por todos los medios escritos y televisivos cada vez que culminaba una gira de campaña por el interior de Venezuela.

Al principio se le rechazó y lo dejaban esperando en  los salones de entrada de los medios pero en la medida en que sus escaramuzas verbales decían algo contra el gobierno de Caldera, en esa dimensión iba apareciendo en los titulares de prensa. Cuando  se ordenó  limitar el paso de noche por Miraflores, Chávez argumentó que Caldera “le tenía miedo a los reclamos del pueblo”.

Muchos comparan la vertiginosa carrera del Comandante con un clásico de hipismo donde el caballo de menos chance  gana  la carrera.  Una vez que  tomó los hilos del poder  fue tejiendo su entramado comunicacional con ayuda cubana. Fortalecido en el micrófono y la pantalla  empezó  su ataque a muchos de aquellos medios que le tendieron alfombra roja.

A ver, Joseph Goebbels, fue el mago de la propaganda y comunicación nazi que logró imponer  ante millones de alemanes, judíos y polacos  la idea que Hitler era un iluminado enviado por Dios para salvarlos de los males de la época.

Veamos algunos principios: La simplificación: La guerra económica.  El contagio: una sola categoría de adversario: La Derecha, el capitalismos y la burguesía.  La transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan. Ledezma es culpable del crimen de la joven Urquiola, con ello se tapa las denuncias de narcotráfico. La desfiguración o  la exageración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. La plaza Altamira o una marcha.  La vulgarización: Estudiantas y estudiantes, “es decir, toda propaganda tiene que ser popular. Adaptando su nivel al  menor inteligente de los individuos”.   La orquestación: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto.  Por ello la  famosa frase: “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad”. El asesinato de Serra fue perpetrado por paramilitares de Uribe. El principio de la transfusión: “Por regla general, -dice Juan Manuel Grijalvo- la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas”. Ejemplo: Repetir discursos e ideas  xenófobas, racistas o divisionistas del difunto Hugo.

Maduro consiguió la papa pelada. El trabajo ya estaba hecho.  No obstante, los grupos de asalto llamados “Colectivos” no han cesado de amedrentar actuando ante la voz de ataque de cualquier jefe que se sienta amenazado por la opinión pública. Se vislumbraba que  el 2015 iba a estar corto en ataques a la prensa pero la realidad indica un desbordamiento, especialmente en la región central del  país.

 

Luis Zambrano

Periodista

Miembro de la directiva de Expresión Libre