La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

Del estrellato al olvido

pixabay.multLos lectores/espectadores que han tenido que soportar durante meses la presencia de Tania Sánchez hasta en la sopa –incluso cuando abordada por los periodistas se negaba a hablar con gesto de pocos amigos- se han visto privados en muchos medios de la última noticia que la afecta y la retrata. Uno de los defectos tradicionales de los medios consiste en desistir de prestar atención de pronto a sucesos o personas que seguían de cerca y que a veces contribuyeron a encumbrar. De esa manera, esas personas dejan de existir para muchos, porque lo que no sale en los medios no tiene vida en la opinión pública y desaparece de los comentarios de la gente.

Yo no sé si la política Tania Sánchez, novia o ex novia –que no lo aclaran- del jefe de Podemos y ex candidata –eso sí- de Izquierda Unida, está feliz con el olvido mediático intermitente o si por el contrario sufre con aflicción el descenso hacia el anonimato. Sospecho que en este caso le agrada el silencio que le ofrecen, pero es una contrariedad para los intereses de la gente, en especial para la gente que reclama información significativa. Esa noticia desagradable para la protagonista invasiva de antes es definidora de su persona, y muchos sabemos –yo pongo a la experiencia por testigo- que otros políticos en la misma situación no habrían sido objeto de una omisión similar.

La noticia cuenta que Tania Sánchez acumula 17 multas de tráfico en los últimos nueve meses que suman 2.420 euros por aparcar en lugares indebidos, hablar por el móvil estando al volante y exceso de velocidad. La información fue desvelada por la emisora Cope el día 21 (http://www.cope.es/detalle/Tania-Sanchez-aparca-donde-quiere-y-no-paga-las-multas.html?id=2015092109330001) y a partir de ahí tengo cotejado, salvo error u omisión, que fue repetida por algunos pocos medios en Internet y por un periódico de papel. De modo que una inmensa mayoría de los ciudadanos que siguen de cerca la actualidad no han tenido posibilidad de conocer los hechos.

La noticia no es un pequeño incidente sin importancia ni un rumor intencionado de los que a veces sí circulan por los canales informativos. No sería muy significativo si la protagonista fuera una persona anónima, pero lo es tratándose de una política que ya ha ejercido como concejal, que se trabajó ser candidata de Izquierda Unida para las elecciones generales, aunque luego ese proceso le salió mal, y que proyecta presentarse ahora en las listas de Podemos, posibilidad que, por cierto, pero eso es otro tema, descartó pública y tajantemente en varias ocasiones.

Esto de aparcar en sitios prohibidos e incumplir otras normas de circulación es un hábito que ayuda a ilustrar el carácter de una persona y, cuando se trata de un político, contribuye a confirmar su perfil y a valorar si se merece el voto que demanda. Si se oculta a los focos de la actualidad, lo que pasa es que los medios favorecen indirectamente al político infractor. No es cosa pequeña porque las infracciones de tráfico han obligado a algunos políticos y a otros personajes públicos a dimitir. Quien incumple las normas en asuntos cotidianos, ¿qué garantías puede ofrecer a los votantes de que va a administrar correctamente lo que se ponga a su cuidado?

Muchos medios son más meticulosos y detallistas con unos políticos que con otros. También de esto se queja mucho la gente, y no hay duda de que pueden esgrimir este caso para confirmar sospechas.