La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG:Televisión independentista

La televisión autonómica catalana, TV3, ha presentado estos días un mapa de España con la Comunidad de Cataluña separada por una frontera. Cataluña, por fin, independiente para la televisión del Gobierno de la autonomía y demás cómplices de la sedición. El director de la televisión, Eugeni Sallent, ha dicho que fue un error técnico, claro, y ha precisado de dónde partió: del “programa de gestión de mapas”, que debe de ser un programa informático autosuficiente que ya sabe dónde quieren poner Artur Mas y Oriol Junqueras la líneas fronteriza con España sin que nadie se haya ocupado de decírselo. Y además tiene facultades para entrar él solo en las pantallas de los televisores.

La oposición en el Parlament protestó esta semana por éste y otros guiños independentistas de TV3 , como que el presentador del espacio “Afers exteriors”, llamado Miquel Calçada, luciera una chapa con la “estelada”, o sea, la bandera de los que quieren abandonar España y llevarse los bártulos que hay en Cataluña. En este caso, la disculpa de Sallent fue aún más incoherente. Dijo que Calçada exhibió el distintivo no en un informativo sino en un “programa de autor”, como si toda la programación televisiva, menos las noticias, fuera espacio lícito para hacer política, al servicio del Gobierno, por supuesto.tv3 mapa

Estos juegos son la consecuencia de la ocupación política de la televisión autonómica, el mal que sufren, unas más y otras menos, las televisiones públicas. Si el Gobierno de la Generalitat no se hubiera embarcado en la locura política de la independencia, la TV3 no habría exhibido un mapa de España con una marcada línea de separación de Cataluña ni un presentador habría lucido un mensaje secesionista escrito en una bandera. Sus responsables habrían dejado pasar el tiempo a ver si los espectadores se olvidaban y en caso de protesta, habrían cubierto el expediente con una leve amonestación (o, en el primero de los casos, habrían desterrado el programa díscolo al archivo, por seguir con la broma de Sallent).

Las televisiones autonómicas de Cataluña y del País Vasco, fuertemente controladas por los nacionalistas, están acostumbradas a los juegos cartográficos para hacer ostensible que ellas pertenecen a sociedades y regiones distintas. Llevan practicándolos desde hace tanto tiempo que el pueril disparate ya es una costumbre. TV3 ofrece un minucioso pronóstico del tiempo sobre las Comunidades de Cataluña, Valencia y Baleares, que a veces ha agrupado en un solo mapa. Euskal Telebista lo hace sobre un mapa en el que Navarra aparece anexionada a Euskadi, que se extiende también por el norte a tres departamentos franceses.

El pretexto más invocado es que reúnen regiones que comparten la misma lengua, aunque es una torpe razón pues sólo en una zona de Navarra se usa el euskera mientras que la Academia Valenciana de la Lengua y la Academia de la Lengua Balear niegan que el valenciano y el balear sean lo mismo que el catalán. Cometen, además, un error imperdonable en su tarea informativa, especialmente ETB: omiten la noticia meteorológica de fuera de su área (“nuestro territorio”, suelen repetir para evitar citar el nombre de Navarra mientras se apropian de la Comunidad) como si sus espectadores nunca se interesaran por lo que pasa más allá de la línea de su provincia ni nunca viajaran a Sevilla, a Madrid o a Orense.etb

El control político produce estas incongruencias. La televisión, en manos del poder, deja de ser un medio esencialmente informativo para transformarse en un instrumento de agitación política hasta en los detalles que parecen más nimios.