La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG:La foto noticia que no lo fue

reina-letizia-bronca¿Cómo se puede formular en palabras el mensaje de una fotografía? Por alguno de estos procedimientos: preguntando a quienes aparecen en ella, indagando entre quienes conocen la escena, investigando las circunstancias, o conjeturando.

Éste último es una aventura porque una foto no resulta un documento incontrovertible. El encuadre, la distancia, el énfasis, el corte, el instante y la ausencia de contexto modifican su facultad de comunicación. Lo mismo se puede decir de la imagen en movimiento de la televisión, que, a pesar de su apariencia, es un reflejo parcial e incompleto de la realidad. La imagen no es la prueba de la objetividad, sino muchas veces el brillo de una subjetividad; y de manera cabal, cuando se suma a ella una interpretación infundada.

La foto noticia que ha “desvelado” estos días un mal momento entre la Reina y la Princesa ofrecía sustanciosos ingredientes: la actitud impulsiva de doña Sofía, aparentemente irritada, con esa mano que sugiere enojo, frente a una doña Letizia que esquiva pensativa la palabra, en presunto ademán de arrepentimiento. Pero lo que parecía no es, como se ha encargado de rebatir el portavoz de la Casa Real, que se hallaba a “poco más de dos metros de ellas” .Sí, no es normal que una persona tan prudente y tan “profesional” como la Reina dedique una “regañina” a su nuera ante la presencia de más de cincuenta periodistas.

Demasiadas veces el periodismo conspira contra sí mismo. Confiar en la especulación es una de las maneras de sacrificar la verdad. Si Karl Kraus saliera de su tumba volvería a porfiar en sus frecuentes invectivas contra los periodistas. Escribía: “¿Qué es aún más inaprensible e inconsistente, más desfondado e imprevisible que el rumor? La Prensa, que es el embudo de la bocina”. En su tiempo, la pluma y la palabra no cesaban de cosecharle enemigos. Pero tengo la sospecha de que hoy muchos estarían dispuestos a obsequiarle con un aplauso.