La Libertad más frágil

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- Justino Sinova -

BLOG: Lo que falta sobre Iker Casillas es información

La temporada futbolístico/periodística ha empezado como terminó la anterior: con la porfía de un grupo de comentaristas y tertulianos, ayudados por algún ex entrenador bullicioso y otros acompañantes periféricos, para que Iker Casillas sea repuesto urgentemente en la portería del Real Madrid. Es un espectáculo nunca visto. Jamás se ha insistido tanto desde algunos medios de comunicación para que un jugador sea alineado ni, en consecuencia, jamás se ha menospreciado tanto la decisión de los técnicos de un deporte que siempre ha levantado pasiones y de vez en cuando destapa intolerancias.

Casillas ha sido un portero excepcional, a quien el Real Madrid y la selección española deben parte de sus triunfos; desde luego, tiene un lugar en la historia futbolística de España y del mundo entero. Pero desde que en enero pasado sufriera una fractura en su mano izquierda y permaneciera siete semanas recuperándose, no ha vuelto a ser titular fijo, lo que ha sido contestado en algunos medios periodístico/deportivos con una virulencia inusitada. En algunas tertulias, un estilo más propio del talibanismo que de la reflexión ha hecho de la vuelta del portero un asunto recurrente que se trata con especial ofuscamiento.

Uno de los argumentos más repetidos por los valedores de Casillas es que con la suplencia se le falta al respeto. Pero tales paladines no reparan en que, mientras tanto y gracias a sus cantinelas, ellos faltan reiteradamente al respeto de dos entrenadores profesionales, Jose Mourinho, que lo dejó en la suplencia cuando superó la lesión, y Carlo Ancelotti, que no ha confiado en él cuando esta nueva temporada se ha hecho cargo del equipo. Y faltan también al respeto, y de qué manera, al sustituto y hoy portero titular, Diego López, que está actuando como un deportista de primera y defiende con seguridad y a satisfacción de los técnicos la meta del equipo.

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Esta polémica no tendría nada de particular –sería una de tantas críticas desde la prensa a personajes públicos- si no fuera por un detalle relevante: la falta de información. Este es el quid del problema. Quienes reivindican a Casillas no aportan una información que demuestre que se halla en mejores condiciones que su sucesor. ¿Cómo entrena él, cómo entrena López, qué ven en ellos los técnicos? Ni a uno solo de sus defensores le he oído aportar datos fundamentales que demuestren que los entrenadores se equivocan. Y si no los aportan es que no los tienen. Estamos, por lo tanto, ante una emisión de opiniones que carece de un fundamento esencial, pues no tiene valor la opinión sobre lo que se desconoce.

Podrían aducir los pertinaces casillistas que su favorito les informa suficientemente. Mejor que no lo hagan, porque todo el mundo sabe que la información debe estar probada y que las fuentes interesadas no son de fiar. Ahora que el Madrid tiene un veterano entrenador de porteros, reconocido mundialmente, Villiam Vecchi, tendrían que ofrecer información de su trabajo y de sus conclusiones, que habrán sido sustanciales para hacer jugar a uno y sentar a otro. Yo no he conocido noticia alguna que aporte estos datos. Los aficionados, como es mi caso, estamos ayunos de información, pero quienes tratan de convencernos del gran error técnico que se está cometiendo con la portería del Madrid, también.

Algunas tertulias deportivas adoptan a ratos el estilo y el énfasis de las discusiones de bar. En la barra, ante una caña de cerveza, suele aceptarse todo: discutir ligeramente de alineaciones, dogmatizar sobre tácticas, acalorarse con los discrepantes, litigar sobre colores. Pero en las tertulias profesionales, reproducir esas maneras es un grave error y sobre todo, por usar sus propias palabras, una falta de respeto, clamorosa, a la audiencia, que se merece más información y menos opinión inmotivada.