La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG: La libertad más frágil necesita protección

Por segundo año, la Fundación Ciudadanía y Valores ha editado su Informe sobre la Libertad de Expresión en España, en el que tengo el honor de participar, y por segundo año ha expuesto los riesgos que afectan a esta institución fundamental de la sociedad democrática. Los expertos que han participado en el estudio, referido al año 2013, han vuelto a dar una calificación de notable a la regulación y el uso de la libertad de expresión entre nosotros, pero el segundo informe ha observado algunas insuficiencias y algunas anomalías que han hecho descender ligeramente la nota media del 7,21 al 7,03. En resumidas cuentas, un notable pero en su nivel inferior.

Junto a datos positivos -como son la aprobación de la ley de Transparencia, que supone un avance aunque genera algunas incertidumbres, la regulación constitucional del derecho a la libertad de expresión, que permanece invariable, y la jurisprudencia de los tribunales Supremo y Constitucional-, el informe subraya algunos problemas que requieren soluciones. En gran parte, tales soluciones pueden llegar de la abstención del poder político, cuya presencia es excesiva y en muchos casos abusiva en los medios públicos audiovisuales. Bastaría que el poder político quitara sus manos de esos medios para que la libertad de expresión resultara fortalecida.

Los medios públicos de televisión y radio forman un megagrupo de comunicación, en el que conviven la televisión y la radio estatales, televisiones y radios autonómicas y una abundancia de medios municipales. Hay quien sostiene que en ese conjunto se detecta el juego del pluralismo, pero tal peculiaridad no deja de ser una confirmación de la labor del poder cerca de esos medios, que suelen reflejar la influencia del color gobernante, aunque con mayor o menor intensidad en unos u otros. Algunos, si no muchos, de esos medios son utilizados por el poder político de turno como instrumentos de acción política. Baste constatar cómo la televisión autonómica catalana ha trabajado al servicio de la maniobra independentista desde que la puso en marcha las Generalitat, como reiteradamente se ha denunciado en prensa e incluso por los propios trabajadores del medio.

El informe señala que la lentitud de la justicia ha afectado negativamente a la defensa de la propiedad intelectual, especialmente a través de internet, y que las restricciones establecidas para la fundación de medios en el sector audiovisual, que permanecen, contrastan con la plena libertad para ello en el ámbito de internet, donde han desaparecido las barreras que restringen la creación de empresas de comunicación. En el campo de las empresas, el Informe echa de menos transparencia y objetividad en la concesión de ayudas públicas a medios de comunicación, de cuya existencia se sabe pero cuyos detalles se desconocen en gran parte.

Advierte también el informe que la crisis económica ha tenido su influencia en el trabajo de los periodistas, al originar en el sector zonas de precariedad laboral que acaba afectando a la necesaria independencia y autonomía de los profesionales. El informe es razonablemente crítico en cuanto al uso que medios y comunicadores, muchos de ellos no profesionales especialmente en televisión, hacen del derecho a la información y a la libre expresión. Los autores calificación esta cuestión con un 6,67, media resultante de sus evaluaciones por debajo de la media final. La explicación que da el informe en este punto dice así:

Junto a la responsabilidad mostrada por una mayoría de periodistas y medios, se observan casos de frivolidad y desconocimiento en el tratamiento de determinadas cuestiones, especialmente por personas ajenas al mundo profesional de la comunicación. No se puede obviar la responsabilidad de los directivos de los medios que contratan a tales personas. La profusión de demandas judiciales sobre protección del honor, la intimidad y la propia imagen es un índice del uso incorrecto que se hace de la libertad de expresión en ciertos medios, notablemente en espacios de algunas televisiones”.

Los problemas expuestos deben tomarse como una invitación a trabajar para proteger la libre circulación de informaciones y opiniones. En ello tienen alto compromiso las instituciones públicas pero también los medios, los profesionales y los comunicadores ocasionales, pues la mejor fortaleza de la libertad es una práctica adecuada. La libertad de expresión, en todas sus formas, es una libertad frágil, la más frágil, como la experiencia demuestra con más frecuencia de la que sería deseable. Su salvaguarda es una necesidad vital. Y eso es responsabilidad de todos.El texto completo del Informe sobre la Libertad de Expresión en España 2013 aquí. También en esta web se puede obtener el informe de 2012