La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG: La enésima advertencia: “No se dejen”

El presidente editor de El Nacional de Caracas, Miguel Henrique Otero, no ha podido ser más rotundo sobre los riesgos que el populismo de Podemos, conectado con el bolivariano régimen de Venezuela, representa para nuestro país: “No se dejen” , ha prevenido a los españoles. El Nacional, uno de los periódicos más prestigiosos de Latinoamérica, con más de setenta años de vida, sufre la represión del Gobierno chavista que entorpece a la Prensa crítica la compra de papel para sus ediciones, y logra sobrevivir gracias a que periódicos del Grupo de Diario América se lo prestan. La confiscación del papel para imprimir es uno de los artificios que las dictaduras han coincidido en aplicar para impedir la actuación de la Prensa libre.

En unas declaraciones a El Mundo, Miguel Henrique Otero advierte del riesgo en que se encuentra España de seguir los pasos de Venezuela si Podemos alcanza parcelas de gobierno: “Cuando empezó el chavismo y se alertaba de que querían implantar el modelo cubano en Venezuela, se decía, «nosotros no somos Cuba»… Pues hoy ya somos Cuba. En España pueden creer que no son Venezuela. Pero pueden llegar a ser Venezuela”.

Una de las pruebas de la muerte de la democracia en Venezuela es la política chavista contra la información libre, que el editor Otero expresa en estos detalles significativos:

– “El régimen chavista tiene como objetivo la hegemonía comunicacional, que no es sino el modelo cubano a largo plazo. Es un proceso autoritario de control de todas las áreas ciudadanas. El periodismo independiente está seriamente asfixiado”.

– “El control sobre la radio y la televisión ya es casi absoluto, y los periódicos reciben toda clase de sanciones administrativas, ahogo publicitario, procedimientos abiertos contra periodistas, muchos de ellos obligados a exiliarse… La represión es enorme”.

– “En el último año ha habido mucha violencia, no sólo contra los profesionales de los medios, también contra el periodismo ciudadano, porque los vídeos y las fotografías que la gente cuelga en las redes sociales y que muestran la sistemática violación de derechos humanos le crean al régimen un grave problema mundial”.

– “Centenares de personas han sufrido violencia física, les han roto cámaras y teléfonos…, a otros muchos se les ha encarcelado…”.

Los dirigentes de Podemos afirmaron que Venezuela es una democracia, con evidente tergiversación de la realidad (como ha venido a demostrar una vez más Reporteros sin Fronteras con su informe sobre la libertad de expresión en el mundo: ), y últimamente han evitado referencias al paraíso chavista para tratar de impedir que la opinión pública saque obvias consecuencias. No obstante, su líder, Pablo Iglesias, se ha mostrado partidario del control político de los medios informativos, que es por donde empiezan los grandes atracos a la libertad de expresión. Y aunque lo oculten, cada vez hay más indicios de la subvención al partido procedente de un país que fue rico y hoy ha acelerado los índices de pobreza de su población.

El servicio que la información puede hacer a la población española es poner de relieve la realidad de Venezuela, las conexiones y las intenciones de Podemos y los riesgos de una aventura que otros están sufriendo ya duramente. Atendamos a las víctimas de los populismos, como Otero y su periódico que antes pudo ser libre. Las dictaduras se ensañan con la libertad de expresión. No se podrá quejar nadie de que los damnificados no lo advirtieron: “No se dejen”.