La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG: Guerra en serio contra la piratería

Dos últimos fallos judiciales confirman que en España empieza en serio la persecución a la piratería informática. La Audiencia Nacional acaba de condenar a los dos responsables de Youkioske, web dedicada al pirateo de periódicos y revistas, con penas de seis años de cárcel, cinco años de inhabilitación y una indemnización aún por fijar. El Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo número 5 de Madrid ha ordenado el bloqueo de la web The Pirate Bay, dedicada al pirateo de música, vídeo, juegos y otros productos. Son dos acciones decididas y decisivas cuya contundencia ha satisfecho a las víctimas robadas y ha empezado a alertar a los delincuentes, hasta ahora crecidos por la lenta y escasa reacción en España a sus lucrativos delitos.

Estas actuaciones judiciales llegan a raíz de la entrada en vigor el 1 de enero de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, que parece abrir una etapa de persecución del delito en Internet, largamente reclamada por los autores y ejecutada hasta ahora con escasa eficacia. También en esta etapa se inscribe la exigencia de los editores de prensa por las reproducciones realizadas por Google, que ha dado lugar a la suspensión del servicio por el gigante informático y a la previsión de futuros contactos para encontrar un acuerdo que no perjudique a los titulares de la propiedad intelectual y tampoco a los lectores.

La sentencia de la Audiencia Nacional establece una dura y premonitoria condena a los propietarios de Youkioske por unas acciones delictivas realizadas durante años. Recuerda que colgar contenidos en internet sin autorización de sus autores constituye un delito contra la propiedad intelectual si se hace con ánimo de lucro, con la conciencia de que los contenidos son ajenos y en perjuicio de terceros. Youkioske estaba situada en un servidor de Canadá y registrada a nombre de una sociedad domiciliada en Belice. Llegó a piratear 17.000 ejemplares de publicaciones españolas, alemanas, francesas, holandesas, inglesas, italianas, portuguesas y rusas.

El auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 ordena la suspensión y el bloqueo en España de los servicios de acceso por internet a todos los dominios identificados del grupo The Pirate Bay, las páginas web thepiratebay.se, .com, .org y .net. Esta decisión judicial responde a una vieja iniciativa, de hace dos años y cuatro meses, de la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (AGEDI), y viene a sumarse al asedio ordenado ya en otros catorce países, entre ellos Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido y Suecia.

Hasta ahora, las medidas judiciales contra la piratería en internet han adolecido de una lentitud de procedimiento que las ha hecho con frecuencia ineficaces frente a la velocidad fulminante con que se actúa en la red. La administración de justicia tiene el reto de adaptarse a las nuevas realidades electrónicas para perseguir el delito. Pero estas dos actuaciones de distintas instancias judiciales vienen a permitir presagiar que se inicia un tiempo nuevo. Falta hace, porque la piratería en Internet supera todas las previsiones.

El Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales, creado en España por industrias del sector, acaba de ofrecer una radiografía de esta actividad delictiva durante 2014, que demuestra que va en aumento y causa un grave perjuicio a los creadores, a los productores, a los trabajadores y a las arcas del Estado. El año pasado se piratearon en España 4.455 millones de contenidos (música, películas, videojuegos, libros, futbol y series), cuyo valor de mercado fue de 23.265 millones de euros. Una enormidad.

Es muy notable y preocupante que gran parte de los piratas informáticos declaran que no son conscientes de estar cometiendo un acto delictivo. La mitad de ellos (51%) considera que el pagar su conexión a Internet es razón suficiente para aprovecharse de cualquier contenido. Lo mismo argumenta el 33% por disponer de televisión de pago. Uno de cada cuatro se disculpa diciendo que “lo hace todo el mundo” y uno de cada cinco muestra su desconocimiento del problema al aducir que “no hace daño a nadie”; y también uno de cada cinco encuestados se basa en que “no hay consecuencias legales para el que piratea”, porque “no pasa nada”.

Pero sí pasa. No ya porque parece que la administración de justicia reacciona al ir perfeccionándose las técnicas legales para perseguir el fraude, sino porque la piratería electrónica causa un daño formidable a los autores y al conjunto de los trabajadores del sector de la comunicación. El Observatorio estima que la industria de los contenidos en España, que cuenta con 62.652 trabajadores directos, podría generar otros 29.360 empleos directos en un escenario sin piratería, es decir, podría incrementar el empleo en un 47%. Lo cual, además, produciría un ingreso a las arcas públicas de 627,8 millones de euros por el pago del IVA y de cotizaciones a la seguridad Social.

El abuso del pirateo es causa de una catástrofe, se mire por donde se mire. Un país serio no puede permitir una violación constante del derecho a la propiedad intelectual.