La Libertad más frágil

Libertad de expresión, libertad de Prensa, libertad de imprenta y, desde 1948, derecho a la información son términos que expresan una de las aspiraciones más vitales del ser humano. La libertad de hablar, escribir y difundir por cualquier medio es un valor básico sin el cual no es posible organizar una sociedad justa, y exige el respeto correspondiente de todos los ciudadanos, desde el primero al último, a tal tesoro individual y social.

- Justino Sinova -

BLOG: 690.000 euros

Lean, lean esta noticia que habla de dos horrores: uno es el del empleo de métodos ilegales para obtener información (información en todo caso irrelevante para el interés público: el amor entre dos personas) y otro es la persecución y el acoso que han de soportar algunos “objetivos informativos” por la obstinación de ciertos medios y ciertos periodistas en hacerles la vida imposible en pos de esa información (en todo caso irrelevante, etc).        

La cifra de 690.000 euros resulta de la suma de las indemnizaciones que los jueces han impuesto a Telecinco por invadir ilícitamente la intimidad de la duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, y su marido, que le ha ganado tres pleitos a la emisora empeñada en seguirles la pista, espiarles y luego emitir comentarios cuya relación con la realidad conocida era en ocasiones meramente inexistente.

Alba

Lean, lean esta noticia, que habla de lo que el periodismo no debe hacer. De la última sentencia (y es una parte aún mínima de su contenido), se desprenden estas conclusiones:

1.- Los periodistas, o quienes fueran, espiaron al marido de la duquesa, Alfonso Díez, mientras hablaba por teléfono. No realizaron, al parecer, un pinchazo telefónico, pero su actuacion se asemeja en resultados a la interceptación física de una línea. Por espionajes telefónicos tuvo que cerrar hace más de un año The News of The Word, el periódico más chapucero e indigno de Inglaterra.

2.- Los periodistas, o quienes fueran, que comentaron el contenido de lo grabado y otras supuestas “revelaciones” se extralimitaron en sus observaciones hasta llegar a calificar conductas privadas e íntimas, para lo cual rompieron el hilo lógico que ha de unir las opiniones con la realidad misma. Esos comentarios, que desprecian la realidad hasta el punto de negarla, o sea de inventarla, son por eso mismo ilegítimos.

3.- La actividad sancionadora de los tribunales que revela esta noticia, lejos de suponer una amenaza a la libertad de expresión, es una defensa del buen desarrollo de la libertad de información y de opinión, que han de estar basadas en la realidad y obtenidas y emitidas por métodos lícitos, y es al mismo tiempo una defensa de unos derechos fundamentales, como son los derechos a la intimidad y al honor, que no pueden ser frívolamente lesionado por la comunicación, es decir, sin una razón fundada de interés público que lo justifique.

El respeto a los derechos fundamentales de la persona es una regla del correcto ejercicio del periodismo. Y cuando no son los comunicadores quienes lo tributan han de ser los tribunales los que lo repongan. Será oportuno volver sobre este tema cuando se conozca el texto completo de la sentencia, de cuyo contenido se apuntan algunas afirmaciones interesantes. Lean, lean la noticia.